viernes, 26 de octubre de 2007

Día 2 - Érase una vez

Érase una vez una princesa.

Una princesa, pero no como la de todos los cuentos de hadas.

Era diferente. No esperaba por su príncipe azul,

ni salía en las noches de luna llena a buscar por los pantanos

al sapo que la haría sentir querida.


Ella tenía una misión, conoce su camino.

Y lo empieza a andar porque ella así lo decidió.

Ve a su alrededor y reconoce en el mismo, parte de ella.

Se siente una con el mundo que la rodea.

Recibe la energía bendecida del aire y de las plantas.

Del ruido, de los enemigos.

De los que corren y de los que se arrastran.


Respira vida, exhala sabiduría.

Se ve dentro de sus ojos un conocimiento

acumulado, profundo, como si los abuelos del mundo

le murmuraran al oído y la arrullaran con sus consejos.

Conoce lo que es. Reconoce que pertenece a

su Creador, del cuál lleva parte dentro.

Lo escucha detenidamente y hace caso

a su intuición, pues es Esa misma Voz

la que la guía.


No deja que el ruido la ensordezca, no permite que la ceguen.

Es una guerrera, con una verdad,

La cuál defiende, la cuál persigue, la cuál anhela.

La cuál es la razón de su vida.


En esas batallas, ha caído

Pero se enorgullece de esas cicatrices.

Las marcas sobre la piel y el dolor,

La han forjado, la han hecho más fuerte,

Ha aprendido, a no dejar de aprender.


Ella no se da por vencida,

Conoce el juego y las reglas.

No hace trampas, al contrario,

Ayuda al adversario.

Es justa y leal. Es una guerrera

Y defiende su ideal.


Las guerreras no descansan.

Esperan el momento adecuado para atacar.

No atacan con odio, ni rencor.

Las princesas no hacen nada que no les

Gustaría que les hicieran.

Conocen las reglas: si lo haces, lo recibirás.


La princesa guerrera, busca la libertad.

Esa libertad, que no significa hacer lo que quiere,

O no obedecer.

Significa sentirse feliz de pasarse

la vida buscando la felicidad.


Ama a su alrededor, a las personas

Sin embargo, es un amor tan grande

Que no está reservado para una sola persona,

Para un solo objeto.

La comparte con el universo.

La dosifica entre lo que cree,

Entre lo que sueña, entre lo que vive.


Es una ciudadana del mundo,

No pertenece a ningún lugar.

Las cosas florecen donde esté.

Transmite vida, engendra paz.

Cambia lo que toca, transforma lo que ve.

Sana las heridas.


Tiene poderes y se rodea de personas poderosas.

Entes con su misma energía, con la misma esencia,

Personas que han encontrado su propia luz,

Y su propio camino, que entendieron que somos uno.

Personas a las que no les da miedo el sufrir o morir.

Personas guerreras igual que ella.

Que completan su alrededor.

Seres a las que ella llama “ángeles”.

Que le da pistas o simplemente le

Afirman que está transitando

Por el camino que le corresponde.

Confirmando así que se acerca al fin de su travesía.


La guerrera no se da por vencida,

Se sostiene con su propia fe.

Se mantiene alerta y en movimiento.

Sin movimiento no hay cambio y

sin cambios no se llega a la meta.


Sabe distinguir cuando llegó al final de una etapa.

Y empieza a inventar su nuevo ciclo,

Y a planear las nuevas aventuras que éste le traerá.


Sin embargo tiene miedo,

es algo normal en las Princesas,

aunque no es tan duradero,

lo medita por el tiempo que considera

y se prepara para el campo de batalla

para salir a conquistar, a ganar, a sentir.


A ella no le gusta ver las batallas,

Le gusta ser parte de ellas,

Le gusta sentirse viva,

Goza de la emoción,

De la pasión, del amor,

de las cosas simples.


No nació para vitorear a los vencedores,

Y observar en un lugar seguro.

Nació para luchar y pelear,

Y esforzarse, y seguir, y caerse, y levantarse.

Nació para ser protagonista.

Nació para ser seguida.


No sabe lo que es,

No entiende lo que logra.

Sabe nada más hacia dónde va.

Es un agente de paz.


....Y así la princesa caminó,

Y luchó, por muchos años,

hasta poder tener

el lugar que admiraba en sus sueños

Y al que estaba destinada a llegar,

Su verdadero hogar.

domingo, 21 de octubre de 2007

L O V E



Words by Milt Gabler and Music by Bert Kaempfert

L is for the way you look at me
O is for the only one I see
V is very, very extraordinary
E is even more than anyone that you adore can

Love is all that I can give to you
Love is more than just a game for two
Two in love can make it
Take my heart and please don't break it
Love was made for me and you



L is for the way you look at me
O is for the only one I see
V is very, very extraordinary
E is even more than anyone that you adore can

Love is all that I can give to you
Love is more than just a game for two
Two in love can make it
Take my heart and please don't break it
Love was made for me and you
Love was made for me and you
Love was made for me and you

miércoles, 17 de octubre de 2007

Cada Vez



Cada vez, que algo ha ido mal
Siempre estabas a mi lado
Intentándome ayudar
Cada vez, que hemos hecho una canción
Con paciencia has escuchado
Los frutos de la ilusión.
Cuantas horas has pasado
Escuchándome hablar
Relatando mis proyectos
Y mi forma de pensar

No creas que no agradezco
Lo que tu has hecho por mí
Por que tú, me has hecho feliz

Has cambiado mi vida
Y creo que para bien
Y mi mente nunca olvida
El día en que té encontré
Cuando duermo en tu regazo
Siento una inmensa paz
Junto a ti, yo estoy seguro
Siempre hay tranquilidad
En este mundo de locos
Tú eres mi salvación
Eres la cima del mundo
Que existe a mí alrededor
Solo un día me pediste
Que te hiciera una canción
Y hoy por fin, tu deseo se cumplió

Oh amor, sé que el fuego perdurará
Aunque pasen mil años, ya nada lo apagará
Amor sé, que tú eres para mí
Esa chispa de vida que me ayuda a seguir
Me ayuda a luchar, junto a ti... Sí

[Solo]

Oh amor, sé que el fuego perdurará
Aunque pasen mil años, ya nada lo apagará
Oh amor sé, que tú eres para mí
Esa chispa de vida que me ayuda a seguir
Me ayuda a luchar, junto a ti

martes, 16 de octubre de 2007

Día 1 - Página en Blanco

Resulta que derrepente me dió por escribir. No lo había hecho desde que un día de colegio, me dijeron que mi talento de escritora era nulo. Quién sabe cuántos abortos intelectuales tuve desde aquel día, cuántas ideas, cuántas canciones, cuántas tonteras y niñerías. No era el momento, lo que ha de ser será, me dijeron por allí. Crecí, cambié y aquí estoy.

En la página 24 de este cuento, está escrito que iba a empezaría a jugar con palabras. No tengo la menor idea de lo que sigue después, un fajo de páginas sin escribir. Sólo sé que las anteriores estuvieron entretenidas. Muy ilustrado, un par de tachones, muchas negrillas, páginas arrancadas, un par de borrones. Bien leídas, bien vividas, bien sufridas.

¿Hasta qué punto los personajes de los cuentos pueden decidir sobre lo que está escrito, sobre lo que se está escribiendo, sobre lo que se escribió?

Por ahora soy nada más un lápiz escribiendo porque está escrito que escribiría. Y me la estoy gozando. Cada letra y cada coma.

Tal vez no decida lo que viene, pero en el camino me estoy encontrando con nuevos personajes, nuevas aventuras, nuevos caminos para conquistar, batallas qué ganar, brujas qué vencer. Y eso es lo bonito. Cada acontecimiento y cada párrafo es único, y no se repite en ninguna página. Lo leí y allí quedó. Ojalá que nadie me cuente cómo termina la historia ni de qué grosor será este libro. Ojalá que el escritor se haya inspirado. Ojalá que no sea un libro más.

Lo que no quisiera es que me cuenten el final.